El sapo de mis cuentos

Por Anxo Dafonte, 2020

 Bufo Bufo

El sapo común

Conocido también como sapo europeo y cuyo nombre científico es Bufo Bufo, es uno de los anfibios más comunes aunque difíciles de ver y menos aún si no los estás buscando pues acostumbra a permanecer oculto durante todo el día saliendo al ponerse el sol cuando necesita cazar para alimentarse, generalmente invertebrados.


Es bastante lento y torpe, lo que facilita su observación y por supuesto, fotografiarlo. Cuando trata de moverse de forma más apresurada lo hace mediante pequeños saltitos.

No es tonto y sabe cuando está siendo vigilado, pero aunque el susto ante tu presencia no se lo va a quitar nadie. Como ante cualquier amenaza, permanecerá inmóvil tratando de mimetizarse con el terreno y esperando a que por casualidad no hubieses reparado en él, muy atento a tu reacción. Si consigues relajarlo y que no se sienta en peligro, lentamente te llevará hacia su refugio que normalmente consistirá en un hueco abierto por él mismo en el propio terreno.

A mi me encanta salir a fotografiar por la noche porque cada sonido se amplifica y sirva muchas veces para curar prejuicios y miedos infundados. Escuchar moverse las hierbas bajo mis pies hizo que pensanse en muchos peligros y finalmente resultó ser este simpático amigo.


Protagonista de cuentos y leyendas

Es un ser vivo que en nuestra cultura ha sufrido siempre con la estigmatización de estar relacionado con la brujería y con el Demonio, así que no podemos presumir los seres humanos de haberlo tratado de una forma ni mucho menos aceptable y será por eso que sentí mucha empatía por él desde el mismo instante en el que noté su presencia.

No son animales muy voluminosos, los machos acostumbran alcanzar los ocho centímetros mientras que las hembras pueden llegar a los trece o quince centímetros. 

El sapo es el protagonista de muchos de nuestros cuentos infantiles pero le sucede un poco lo que al lobo, no son muchas las historias que lo dejan en buen lugar. La ficción se ha ido cebando injustamente con ellos a lo largo de la Historia.


Buscando a Bufonidae

Si os soy sincero, el encuentro con nuestro pequeño amigo había sido bastante casual pues no estaba buscando la especie ni mucho menos haciendo fotografía de fauna cuando tuve la grandísima suerte de cruzarme en su camino.

Estaba fotografiando un faro en mitad de la noche y durante una de esas largas exposiciones escuché un ruido a mi alrededor. Encendí la linterna de mi móvil con mucho cuidado para no estropear la toma que estaba haciendo y busqué hasta encontrar el origen de aquel sonido y de esa forma lo sorprendí.

No puedo llegar a imaginar el susto que se llevó cuando de pronto su nocturno y obscuro mundo se llenó de claridad, la suficiente como para causarle una inmerecida molestia.

Mi cámara principal estaba exponiendo sobre trípode un encuadre muy concreto que quería trabajar, así que el teléfono móvil volvió a ser mi mejor aliado y gracias a que confío tanto en estos pequeños sensores ude tener mi instantánea mientras que nuestro amigo Bufo regrasaba a la seguridad de su hogar.

Tengo que admitir que este tipo de encuentros, lejos de molestarme, me encantan. Siempre trato de ser muy cuidadoso. Si te fijas bien en el esquema de iluminación de la foto, intento que no le incida de una forma directa en los ojos, mucho menos frontal. Nunca le haría una foto con el flash de mi dispositivo móvil. Lo bueno que tiene salir a fotografiar por las noches es que las linternas no son herramientas que vayan a faltar en tu mochila.

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